El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Hola, mi nombre es Carolina y soy la tía-madrina de Juan Mateo, quien sufrió del SUH cuando tenía 1 año, en enero de 2007.

Los primeros síntomas que presentó fueron de diarrea con unas líneas de sangre, y un notable decaimiento (muy raro en èl), pero que en un principio lo adjudicamos al calor del verano y a una posible “normal” descompostura. Pese a no tener sospechas sobre que podrìa llegar a ser el SUH, los papás lo llevaron al mèdico el viernes 19-01-07 y el sábado 20, después de varios estudios, fue internado en el Sanatorio de la Trinidad, donde le diagnosticaron la enfermedad y lo trasladaron al sector de terapia intensiva con precauciones tales como la inyección de anticonvulsivos por prevención.

Durante exactamente un mes de internación, Mateo sufrió 2 operaciones, varias transfusiones y diálisis, y pese a las precauciones tomadas sufrió también convulsiones que dejaron sus secuelas. Todos sus òrganos fueron afectados por la toxina en mayor o menor medida, y a pesar de que los mèdicos no podían darnos demasiadas esperanzas, fue mucha la fuerza que hizo él y toda su familia y amigos que lo apoyaron en todo momento.

Hoy Mateo tiene 2 años y medio, y desde el 20 de febrero de 2007, día en que fue dado de alta, se sigue recuperando de las secuelas fìsicas que le dejó la enfermedad. Es un trabajo muy duro pero es posible, como es posible el milagro de la vida.