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Somos Silvia y Gustavo Solco, papás de German Gabriel Solco... el 29 de octubre nos informaron que Germi, de 8 años, padecía el sindrome uremico hemolítico y que estaba en fallar renal. A mi (Silvia) se me aflojaron las piernas y me caí. Gustavo, mi marido, lloraba sin que nuestro hijo se diera cuenta. Germán en la camilla, completamente hemolizado, con petequias, los ojitos hinchados... Y, aunque Gustavo no me lo dijo y yo tampoco se lo dije, ambos pensamos que ibamos a perderlo... En el momento del diagnóstico pasó por delante mío desde una diálisis hasta el rechazo de un trasplante, que gracias a Dios jamás llegó. Veníamos de una internación previa, en la que fue tratado por shigellosis...

Nos derivaron al Sanatorio Los Arcos, donde recibió la atención de médicos pediatras dedicados por completo a sus pacientes. Nuestra enfermera María, a quien le debo todo lo que hizo por German, tuvo la grandeza de poder contenernos a nosotros, los papas. MARIA... fuiste y sos muy importante para nosotros!!!!!!!!!!!!

Ahí empezamos a conformarnos con el hecho de que German, en cada uno de sus controles cada dos horas, no se complicara. Nos dijeron que su compromiso era hematológico... 20 de hematocrito... 51000 plaquetas... y Germi acostado sin fuerzas siquiera para ir al baño a orinar! Llegó la visita de la hematóloga, era imprescindible una transfusion. Mi papá (GRACIAS VIEJITO!!!) fue el primero en ir a donar sangre, y fue la que recibió nuestro hijo. A mi papá, FRANCISCO PASCUAL PIZZUTO le debo una más... la más importante.

Hoy Germán está bien, con los controles que requiere esta enfermedad,. pero salió. El flaquito sacó fuerzas de donde nosotros no sabíamos que podía sacarlas. Tomó todo el líquido que se le indicó. Orinó cada vez que le preguntábamos si tenía ganas de hacer pis. Desde que él también tomó consciencia de su dieta, mira la información nutricional de todos los productos para ver la cantidad de sodio que contienen. El lunes 12 dse noviembre volvió al cole. Ayer (17 de noviembre) pudo volver a jugar al fútbol para su club "Padilla".

Nuestro infinito agradecimiento a todos los que estuvieron con nosotros, dándonos aliento hora tras hora, rezando... Nuestro agradecimiento a mi mami, Amanda, por haber cuidado de nuestros otros dos hijos, Ivan y María Luján, a Daniel Pizzuto y Sra., Joly Liguori y Sra., a los compañeros de trabajo de mi esposo (Aysa), especialmente a "Dibu", que no se separó de nosotros. Al cuerpo docente del colegio Instituto Nuestra Señora de Fátima, de Villa Martelli, Ana María, Alicia, Gabriela, Carolina, Amalia, Rina, al profe de música Marcelo Steffanoli y a toda la familia (Laura, Martincho y Luchi), a Graciela Orellana, a mis amigas Gra y Caru, a todos los papás que no tuvieron más que demostración de cariño para con nosotros. A la Dra. Ana María Casal, que fue la que intuyó con certeza absoluta el diagnóstico. Al nefrólogo que recibió a Germi en el Mater Dei y de quien lamentablemente no recuerdo el nombre. A mis ex-compañeros de trabajo, a mis cuñadas, Lucrecia y Patricia, quienes, diferencias de por medio, estuvieron siempre presentes. A la Dra. Ana Ceballos, Jazmín Ton, Dr. Javier Casellas, a Inés y a Estrella, a las familias de los compañeros de nuestros hijos...

No es sólo una hamburguesa mal cocida... No es fácil, es cierto, pero SE PUEDE! A todos quienes quieran contactarnos, nuestro mail es: silviapizzuto@gmail.com. Acá estamos, para lo que necesiten. Acá estamos para ayudar, para contener, para rezar..

Por último, y no por eso menos importante, nuestro infinito agradecimiento a la Dra. LILIANA BISIGNIANO, nuestra nefróloga, a quien Dios puso en nuestro camino para cuidar a Germi con su infinito amor, bondad y humuildad.